Amor , Sentimientos , Soledad
Amor , Sentimientos , Soledad , Sueños
Mientras bajo andando por aquel largo sendero de camino a casa, susurro: “Siento ser así”. - Una inocente mariposa revolotea entre las flores hacia el cielo azul. Me siento pérdida entre tanta tristeza, sola, y mis lágrimas se derraman. Recuerdo aquel día, hacía frio, era una tarde lluviosa y gris, demasiado larga. Esto es demasiado triste, duele. En aquel tiempo tú me amabas y yo no me sacrifiqué. Maldito orgullo.
Recuerdo que aquella tarde dijiste: “Bésame y quédate conmigo, nuestro destino es eterno, continuará hacia delante, agitándose con fuerza y luz”. - ¿Cómo podías sonreír por mí? - “No importa si no haces nada, quiero estar contigo para siempre, quédate a mi lado eternamente”.
Me acariciaste la mejilla con suavidad y la besaste. Tu calor es tan dulce. Por aquel entonces, yo era una persona débil y cruel, una tonta, pero tú me perdonaste. Aquella tarde, fría, contesté: “Bésame y di adiós, nuestro destino resuena débil y amargo. Tengo que alcanzar un sueño”. - ¿Cómo podías llorar por mí? Ahora, no importa si no dices nada, tan solo quiero estar contigo para siempre, eternamente a tu lado, sonriéndome.
Bésame y quédate conmigo, nuestro destino es eterno, continuara hacia delante, agitándose con fuerza y luz. No importa si no haces nada, quiero estar contigo para siempre.
Quédate a mi lado eternamente, sonriéndome…
Amor , Sentimientos , Soledad , Sueños
Cuando te conocí tan solo eras un chico con una camioneta, que tenia tendencia a quedarse tirado en la carretera por la noche. Pero yo estaba justo ahí, siempre a tu lado durante todo el verano. Entonces, con el paso del tiempo despertamos para encontrar que el verano había terminado.
Septiembre fue un mes de lágrimas, y daba gracias a Dios porque no estabas aquí, para verme así. Hoy, encontré una cajita, sobre mi cama esta una carta que nunca leerás, la escribí hace tres veranos, aquella última vez. Es cruel no encontrar algo dulce entre esas palabras.
Pero cuando miro atrás, después de todo, es bueno creer que cuando pienses, Niño azul, espero que pienses mi canción favorita, aquella vez que bailamos toda la noche, la luna improvisaba un escenario. Cuando pienses en felicidad, espero que pienses en ese vestidito negro, que pienses en mi cabeza sobre tu cuello, en mis viejos vaqueros. Cuando pienses, Niño azul, espero que pienses en mí.
He vuelto por primera vez desde aquella última vez, estoy en tu calle, he dejado una carta en tu puerta, la primera cosa que leerás es:
“Cuando pienses, Niño azul, espero que pienses mi canción favorita, algún día pondrás la radio y la escucharás, espero que te lleve a aquel lugar. Cuando pienses en felicidad, espero que pienses en ese vestidito negro, que pienses en mi cabeza sobre tu cuello, en mis viejos vaqueros. Cuando pienses, Niño azul, espero que pienses en mí.”
Siempre estarás en mí
Amor , Navidad , Sentimientos
Amor , Cuentos , Sentimientos
Sólo es un padre con expresión cansada, que vuelve a casa tras la dura jornada. Con el poco dinero o fama que ha ganado se demuestra lo limpio que ha jugado, pero él es feliz porque los suyos se alegran de oír su voz y ver que regresa.
Sólo es un padre con una familia de cinco, uno más entre millones de seres humanos que resiste la lucha de todos los días y soporta las dificultades de la vida sin soltar un gemido de odio o de pena por el bien de quienes en casa lo esperan.
Sólo es un padre, ni orgulloso ni rico, solo uno más en medio del gentío, que trabaja y se esfuerza continuamente, hace frente a todo lo que le sucede, guarda silencio si le desaprueban los injustos y lo aguanta todo por el bien de los suyos.
Sólo es un padre, pero da todo lo que tiene para que sus hijos recorran el camino más fácilmente y hace con valentía, inflexible y severo, lo que su padre hizo por él cuando era pequeño. Estas palabras a él se las dedico: sólo es un padre, pero no hay hombre que con él se compare.
Te Quiero Muchísimo, Papá
Mi queridisimo amor me dedico esta dulce cancion. Por ti. Por lo que soy cuando estoy contigo. Por nosotros. Te quiero.
Que milagro tiene que pasar para que me ames, que estrella del cielo ha de caer para poderte convencer, que no sienta mi alma sola, quiero escaparme de este eterno anochecer.
Dice mucha gente que los hombres nunca lloran pero yo he tenido que volver a mi niñez una vez más. Me sigo preguntando porque te sigo amando y dejas desangrando mis heridas.
No puedo colmarte ni de joyas ni dinero pero puedo darte un corazón que es verdadero, mis alas en el viento necesitan de tus besos, acompáñame en el viaje que volar solo no puedo.
Y sabes que eres la princesa de mis sueños encantados, cuantas guerras he librado por tenerte aquí a mi lado, no me canso de buscarte, no me importaría arriesgarte si al final de esta aventura yo lograra conquistarte.
Y he pintado a mi princesa en un cuadro imaginario, le cantaba en el oído susurrando muy despacio. Tanto tiempo he naufragado y yo sé que no fue en vano, no he dejado de intentarlo porque creo en los milagros.
Sigo caminando en el desierto del deseo, cuantas madrugadas me he perdido en el recuerdo, viviendo el desespero, muriendo en la tristeza por no ver cambiar ese destino.
No puedo colmarte ni de joyas ni dinero pero puedo darte un corazón que es verdadero, mis alas en el viento necesitan de tus besos, acompáñame en el viaje que volar solo no puedo.
Y sabes que eres la princesa de mis sueños encantados, cuantas guerras he librado por tenerte aquí a mi lado, no me canso de buscarte, no me importaría arriesgarte si al final de esta aventura yo lograra conquistarte.
Y he pintado a mi princesa en un cuadro imaginario, le cantaba en el oído susurrando muy despacio. Tanto tiempo he naufragado y yo sé que no fue en vano, no he dejado de intentarlo porque creo en los milagros.
Amor , Sentimientos , Sueños
Escapando una noche de un bostezo de sol me pediste que te diera un beso, con lo baratos que salen mi amor, qué te cuesta callarme con uno de esos. Pasaron seis meses y me dijiste adiós, fue un placer coincidir en esta vida, ahí me quedé en una mano el corazón y en la otra excusas que ni tu entendías.
Por eso esperaba con la carita empapada que llegaras con rosas, con mil rosas para mí, porque ya sabes que me encantan esas cosas que no importa si es muy tonto soy así. Y aún me parece mentira que se escape mi vida imaginando que vuelves a pasarte por allí, donde los viernes cada tarde como siempre la esperanza dice quieto y quizás sí.
Y es que me pongo a pensar que el amor verdadero es tan solo el primero, y es que empiezo a sospechar que los demás son solo para olvidar…
Amor , Sentimientos , Sueños
Amor , Sentimientos , Soledad
Amor , Sentimientos , Soledad
Amor , Sentimientos , Soledad












